Ubicada en María de Molina esquina con Paseo de la Castellana, una de las zonas más exclusivas y valoradas de la capital, esta vivienda de 339 m² representa un equilibrio excepcional entre arquitectura, materia y bienestar. Un hogar concebido para quienes reconocen el valor de lo auténtico, donde cada decisión de diseño responde a la búsqueda de pureza, proporción y permanencia.
La vivienda se despliega en espacios amplios, luminosos y perfectamente articulados, donde la luz natural acompaña la experiencia de cada estancia y refuerza una sensación constante de calma y orden. Dispone de cinco dormitorios dobles y cinco baños, además de una cocina abierta, zona de café y chimenea, en una composición que combina funcionalidad, elegancia y un marcado carácter residencial.
La ejecución ha sido cuidada al detalle, con una selección de materiales elegidos por su calidad, su nobleza y su capacidad de transmitir una belleza atemporal, alejada de cualquier artificio. Entre sus prestaciones destacan el suelo radiante, el aire acondicionado, la domótica, el trastero y tres plazas de garaje, configurando una vivienda donde confort, innovación y sofisticación conviven con naturalidad.
Uno de sus rasgos más extraordinarios son sus vistas 360º sobre Madrid, un atributo verdaderamente singular que convierte esta propiedad en una pieza difícil de replicar.